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Tratamiento trastornos del sueño – LC Psicólogos

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Tratamiento trastornos del sueño

En LC Psicólogos te ayudamos a superar tus problemas de sueño con nuestros tratamientos.

Existe una estrecha relación entre los procesos de sueño y el estado general de salud física y psicológica de una persona. El sueño es esencial en nuestras vidas; no solo por la cantidad de tiempo que dedicamos a dormir, sino también por el significado que atribuimos a una noche de descanso y el efecto que el sueño tiene en nuestra salud. Por tanto, aplicar un tratamiento para trastorno del sueño es necesario si empezamos a notar que lo padecemos.

Los trastornos del sueño representan un problema muy común, especialmente en los países occidentales industrializados. Un 75% de las personas con trastornos del ciclo sueño-vigilia tienen síntomas de ansiedad o depresión y más de un 50% de los pacientes con quejas persistentes de sueño padecen un trastorno psicológico.

No solo los problemas de sueño pueden afectar al estado de salud física o psicológica sino que, a menudo, diversas enfermedades médicas o condiciones psicológicas producen trastornos del sueño. Los problemas de sueño pueden, a su vez, tener efectos adversos en muchos sistemas corporales, de ahí que sea tan importante desarrollar algún tratamiento de trastornos del sueño.

El diseño y aplicación de estrategias preventivas que consigan optimizar nuestro sueño es importante no solo para preservarlo, sino por las múltiples y graves consecuencias que sus trastornos pueden ocasionar tanto desde el punto de vista psicológico como desde una perspectiva física o médica. Mejorar la calidad del sueño redundará, sin duda, en una mejor calidad de vida.

Los trastornos del sueño son problemas con el hecho de dormir e incluyen dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido, quedarse dormido en momentos inapropiados, presentar demasiado sueño o conductas anormales durante el sueño.

Existen más de cien trastornos diferentes de sueño y de vigilia que se pueden agrupar en cuatro categorías principales:

Problemas para conciliar el sueño y permanecer dormido

El insomnio es el más frecuente de todos los trastornos del sueño en la población general. Por insomnio se entiende la presencia, de forma persistente, de dificultad para conciliar y/o mantener del sueño, despertar precoz o un sueño poco reparador, a pesar de disponer de las condiciones adecuadas para dormir.

Estas dificultades tienden a producir en el paciente importantes molestias diurnas: fatiga o sensación de malestar general, dificultad para la atención, concentración o memoria, cambios en el rendimiento socio-laboral (o escolar, en el caso de los niños), alteraciones del ánimo o del carácter, somnolencia, disminución de la energía, motivación o iniciativa, propensión a cometer errores en el trabajo o en la conducción de vehículos, síntomas somáticos como tensión muscular o cefalea, además de preocupaciones, obsesiones o miedos en relación con el sueño.

En el caso del insomnio agudo la aparición de los síntomas de insomnio está relacionada directamente con un acontecimiento estresante de carácter psicológico, psicosocial, interpersonal o del entorno. Por ejemplo, cambios o conflictos en las relaciones interpersonales, duelo, diagnóstico de una enfermedad o traslado a otra ciudad. Existen también factores estresantes con un sentido emocional positivo. Este tipo de insomnio suele resolverse cuando desaparece el acontecimiento estresante o cuando el sujeto logra adaptarse a él.

El insomnio psicofisiológico consiste en la presencia de una dificultad aprendida para dormirse y/o una extrema facilidad para despertarse reflejada a través de ansiedad o excesiva preocupación por el sueño, dificultad para quedarse dormido al acostarse o en siestas planificadas (pero no en otros momentos del día en los que se llevan a cabo tareas monótonas y en los que no hay intención de dormirse), hiperactividad mental, pensamientos intrusivos que mantienen al sujeto despierto, mejoría del sueño fuera del entorno y dormitorio habituales, excesiva tensión somática en la cama que incapacita la relajación e impide conciliar el sueño, etc.

El insomnio paradójico se denomina también pseudoinsomnio. Su principal característica es una queja de insomnio grave que no puede comprobarse al realizar las pruebas médicas correspondientes.

El insomnio idiopático aparece durante la infancia o durante los primeros años de la juventud, sin que se pueda reconocer un factor desencadenante o una causa que lo justifique. Es un insomnio crónico que cursa de forma persistente sin periodos de remisión.

El trastorno de insomnio debido a una inadecuada higiene del sueño va asociado a actividades diarias voluntarias que necesariamente nos impiden una adecuada calidad del sueño y/o mantenernos despiertos y alerta durante el día. Puede tratarse de prácticas que conllevan un estado de hiperalerta o hipervigilia: consumo rutinario a últimas horas de la jornada de alcohol o cafeína, desarrollo de intensas actividades mentales, físicas o emocionales previamente a acostarse, condiciones inapropiadas de luz, ruido, etc., prácticas que impiden una correcta estructuración del sueño –siestas frecuentes durante el día, grandes variaciones en las horas de acostarse o levantarse, pasar mucho tiempo en la cama–, etc.

El insomnio debido a fármacos o tóxicos es la interrupción o supresión del sueño relacionada con el consumo de fármacos, drogas, cafeína, alcohol, comida, o con la exposición a un tóxico ambiental. Puede aparecer durante periodos de consumo o exposición, o también durante los periodos de retirada o abstinencia de dichas sustancias.

El insomnio debido a problemas médicos es causado por una enfermedad orgánica coexistente o por otra alteración fisiológica, de modo que se inicia con dicho problema médico y varía según las fluctuaciones o cambios en su curso.

Problemas para permanecer despierto

La hipersomnia se caracteriza fundamentalmente por una somnolencia diurna, que no es atribuible a ninguna dificultad para el sueño nocturno ni a cambios en el ritmo circadiano. Se entiende por somnolencia diurna la incapacidad para mantenerse despierto y alerta durante la mayoría de las situaciones del día. Esta ocurre con mayor probabilidad en situaciones monótonas que no requieren una participación activa. Muchas veces conllevan un aumento en el tiempo total de sueño diario, sin que ello suponga una sensación de sueño reparador. En otros casos se trata de un comportamiento automático que no impide realizar actividades durante el estado de somnolencia.

 

Problemas para mantener un horario regular de sueño

También se pueden presentar problemas cuando no se mantiene un horario constante de sueño y de vigilia, lo cual sucede cuando se viaja cruzando zonas horarias distintas y con trabajos por turnos en horarios rotativos, particularmente si se trabaja por las noches.

 

Parasomnias

Las parasomnias son trastornos de la conducta o comportamientos anormales que tienen lugar durante el sueño, interrumpiéndolo o restándole calidad.

El sonambulismo consiste en el desarrollo, durante las fases de sueño profundo, de una secuencia de comportamientos complejos que habitualmente incluyen caminar. Durante estos episodios, los sujetos se encuentran profundamente dormidos, siendo difícil despertarles del sueño; cuando se consigue, suelen encontrarse confusos, y con amnesia de lo ocurrido.

Los terrores nocturnos se caracterizan por la aparición súbita y durante las fases de sueño profundo, en la primera mitad de la noche, de episodios de llanto o grito inesperados, con una expresión facial de miedo o terror intensos, acompañados de importantes síntomas fisiológicos de activación. Habitualmente el sujeto permanece sentado en la cama durante los episodios, profundamente dormido y sin responder a los estímulos externos; si se le despierta suele encontrarse confuso y desorientado, sin recordar lo que estaba sucediendo. Este trastorno es más propio de la infancia, aunque también puede aparecer en edades más avanzadas.

Las pesadillas son ensoñaciones muy vivenciadas, de contenido desagradable, que producen una importante sensación de miedo en el sujeto, llegando a despertarle en muchas ocasiones. Ocurren durante la fase REM del sueño y, a diferencia de los terrores nocturnos, predominan en la segunda mitad de la noche. El sujeto suele recordar y es consciente de lo sucedido cuando se despierta. Aunque son muy frecuentes en la infancia, los adultos pueden tener también pesadillas de forma ocasional.

El síndrome de piernas inquietas se caracteriza por una necesidad imperiosa e irresistible de mover las piernas. Con mucha frecuencia, se acompaña de incómodas e incluso dolorosas parestesias en el interior de las piernas. La necesidad de mover las piernas y las posibles parestesias acompañantes empeoran con el reposo y suelen mejorar, de forma prácticamente inmediata, caminando o moviendo las piernas. Suele ser peor por las tardes y las noches mientras que su intensidad disminuye considerablemente por las mañanas. Aparece en la transición vigilia-sueño, cuando el paciente está todavía despierto, dificultando la conciliación del sueño al principio de la noche o tras los despertares nocturnos. Los síntomas pueden presentarse también en los miembros superiores.

Los calambres nocturnos consisten en la contracción involuntaria, súbita, intensa y dolorosa de un músculo o grupos musculares de las extremidades inferiores –habitualmente de la pierna o del pie–, durante el sueño. Pueden precederse en ocasiones de una leve sensación dolorosa. Las contracciones duran desde unos pocos segundos hasta varios minutos, y remiten espontáneamente.

El bruxismo es un problema frecuente en el que, durante el sueño, se produce una contracción de los músculos provocando un cierre enérgico de la mandíbula superior e inferior. Estas contracciones pueden ser aisladas y sostenidas o pueden cursar como series repetitivas, rítmicas, actividad muscular masticatoria rítmica. Si son muy intensas, el golpeteo de las piezas dentales puede producir un ruido o “rechinar”. El bruxismo puede provocar un desgaste del esmalte dental, dolor dental o mandibular, alteraciones de la articulación temporo-mandibular y cefalea. Cuando es intenso puede incluso interrumpir el sueño.

Llámanos o ven a conocernos. Te ayudaremos a descansar bien aplicando el tratamiento de trastornos del sueño más adecuado a tu caso.